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Muy personal 5.0

¡La nueva generación!.

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mentira

¡Miénteme, por favor!.


¿Cual es el verdadero teatro?.

Sin poder evitarlo, vivimos en una sociedad que generalmente lleva la máscara puesta, donde te piden que les digas la verdad pero…

Y es que siempre hay un pero, realmente lo que te piden es que les mientas todo el tiempo, si esa persona tiene los ojos feos, mejor que digas que son bonitos, un “michelín” puede ser causa de una disputa entre parejas, por que puede ser “El michelín de la discordia”, mejor di que “no está gorda”, que no a engordado ni un gramo, tratándose de ellas, por que el, puede permitirse el privilegio de llevar a cuestas “la barriguita cervecera”, es incluso parte del “hombre” de toda la vida, el de “las tapitas en el bar y el fútbol de los domingos”.

En términos generales, la mentira es parte social del ser humano, aunque se intente aparentar todo lo contrario, es más, los mentirosos están mal vistos si lo vemos “a vista de pájaro”, desde arriba, fijándonos en todas las personas, en cambio, en micro ambientes personales, todo el mundo necesita que le mintamos, un seis en la nota con un diez de media es un “No está mal, peor si hubieses suspendido”, dicho a modo de ánimo, cuando realmente lo que deseamos decir es “Te podías haber esforzado más”, “Lo podías haber echo mejor”, pero claro, sería el origen de la lista “cosas que te echaré en cara”, una lista que a modo de palabras sinceras y directas, puede ser interminable.

Es muy curioso como el ser humano reacciona  ante la verdad y la mentira.

  • LA MENTIRA.

Hace que el clímax sea positivo, por que en realidad se está diciendo aquello que las personas QUIERES ESCUCHAR, pero hay un ambiente irreal, algo tenso donde solo falta un leve comentario para que estalle la bomba y se lie.

  • LA VERDAD.

En este punto, se genera un clímax negativo, aunque parezca mentira, es verdad, ya que cuando decimos aquello que se ajusta a la realidad y se trata de un defecto, de algo que “se pudo hacer y no se hizo”, de un reproche… no gusta en el fondo aunque con la boca pequeña se agradezca el gesto de mencionarlo. En realidad y con el tiempo, esta actitud, la de la verdad, es la que obtiene su recompensa, aunque ésta duela en un comienzo, el final suele ser bueno, a no ser que el orgullo no deje cicatrizar esa “herida”.

En definitiva y tras escribir y para vosotros/as leer este artículo, “La verdad es que es mentira“, solo os queda sacar las conclusiones de todo.

La mentira sistemática


La mentira puede dañar mas de lo que pensamos, evitarlo está en nuestra mano.

En muchos casos se opta por mentir para evitar hacer daño a una o varias personas, pero uno/a no se da cuenta que cuando realmente hace daño, es precisamente cuando miente, aunque sea una mentira piadosa y piense que “no tiene importancia, es para evitar un mal menor”.

Y es que la verdád solo es una, es solo un camino en el que podemos encontrar atajos, caminos secundarios pero que a fin de cuentas, no son del todo válidos. Si queremos romper una relación, sea del tipo que sea (personal o profesional), lo mejor siempre es elegir el camino casi siempre mas duro, pero que evitará situaciones a la larga mas ‘traumáticas’, de nada sirven las escusas, dar largas, el “ahora no me apetece hablar, en otro momento”, por que ese momento tarde o temprando llega y tan solo hacemos que la persona, que se mantiene a la espera no pare de darle vueltas a la cabeza, buscando 1000 motivos a cerca de la actitud y realmente, todo eso es evitable siendo directo/a y usando las palabras adecuadas:

  • Esto se ha terminado.
  • Los motivos son estos…

Punto, no es fácil, pero viviremos y dejaremos vivir, aunque como en estas situaciones, se requiera de un periodo de adaptación a la nueva situación. Muchas veces se recurre a “no tengo por que darte motivos”, pero esto solo sirve para dañar mas a la persona, en otras ocasiones el motivo es uno mismo, simplemente no quiere seguir con esa relación y se inventa escusas que no tienen ni pies ni cabeza, siguen mintiendo y lo peor de todo es que a día de hoy, cada vez es mas complicado encontrar gente directa, que no recurra a los actos hipócritas y lo que mas podemos encontrar es “la sonrisa delante tuyo y el puñal cuando te das la vuelta”, sobre todo, en sociedades mas pobladas y desarrolladas, donde el nivél competitivo y de estres es mucho mayor que en localidades mas pequeñas y mas tranquilas.

Un ejemplo de personas que se mienten continuamente son las maltratadas (física o psicologicamente), no paran de repetirse cosas como, ‘Algo habré echo mal para que me trate así, me lo mereceré… El/ella cambiará, solo pasa una mala racha’, cuando saben perfectamente que el problema no es a cerca de una mala racha, si no un trastorno de la persona que tenemos al lado y que posiblemente, no tenga cura, pero esa misma mentira es la que nos ata y nos impide seguir, pánico social, leyes injustas que en su mayoría parece que defiende y victimiza mas al maltratador que a la maltratada, todo ello unido, hace insostenible la situación. Lo peor de estas situaciones, es quien miente, diciendo que es maltratada cuando no es cierto, esto entorpece a la justicia y dificulta la salida a personas que realmente tiene ese problema. Hay muchas formas de dejar a una persona, de todas, esa es la peor, pues el daño es colateral y las consecuencias, pueden llegar a ser muy graves.

Realmente, es casi imposible llevar una vida sin ninguna mentira, pero si seria muy importante pensar en las consecuencias de las mismas, si realmente queremos a una persona, evitaremos por todos los medios mentirle, eso hará que la relación sea larga e incluso vitalicia.

El universo de la pareja: El lado opaco.


 

¿Alguien piensa que vivir en pareja es facil?

Describir el mundo de la pareja es tan “facil” como conocer a cada persona de este amplio mundo, evidentemente es casi imposible si se intenta personalizar, por lo tanto y aunque no sea tan preciso como el corte de un cirujano, intentaré aportar unas pautas de las cuestiones poco positivas dentro de la vida en pareja.

  • Los motivos:

Existe una base que debería de ser general, para todo el mundo, tales como saber escuchar(1), el respeto mutuo(2), hacer lo posible para evitar el egoísmo(3), celos(4) si, pero con un límite, por todos los medios, evitar la mentira(5). Pueden haber mas cosas, pero elementalmente estos pueden ser los motivos de una relación opaca, destinada al fracaso.

1, En ocasiones uno habla y habla, el otro piensa en sus cosas y no escucha y no caemos en la cuenta de que cada palabra para la otra parte puede tener importancia y cuando llega el momento en que una situación es límite, realmente no sabemos como solucionarla, por no conocer a fondo a nuestra pareja. Para dialogar, antes se tiene que aprender a escuchar.

2, Un truco, secreto…o como se quiera ver. El primer día que conocemos a esa persona, o eres un/a grosero/a, o mantienes un respeto, bien, este respeto según pasa el tiempo, cuando se acompaña de la confianza, suele perderse y si no hay respeto no hay nada, entonces, lo ideal es vivir cada día, mes, año…como si fuese el primer día. Una cosa es la confianza, pero siempre acompañada por el respeto.

3, Cada persona tiene sus costumbres, su vida y cuando iniciamos una relación una de las partes intenta amoldar a la otra parte a su imagen y semejanza, al finál, esa parte afectada pierde la identidad y la beneficiada se convierte en un “doble yo”, ¿De verdad eso puede ser bueno?. Tenemos que saber dar y recibir a partes iguales.

4, Carecer de celos es síntoma de que no se quiere…o eso se dice, aunque se tendría que profundizar mas en esto, algo que no me pertenece. Pero si tengo claro que los celos extremos no son buenos, el control en todo lo que a la otra parte se refiere, el querer saberlo todo y arrancarle su vida, de antes de conocerte. Es como comer todos los días lo mismo, que llega un punto en que cansa… Los celos, para quien lo sufre, es similar.

5, La mentira, o “falta de la verdad” como podrían decir muchos tan solo sirve para incrementar la desconfianza y esta genera otros sentimientos, como los celos y estos a las discusiones y tarde o temprano a la ruptura, por lo que aunque una “mentira piadosa” de vez en cuando nos libra de una discusión, acostumbrarse a ello es una rutina bastante arriesgada. Cuando mientes, tan solo te mientes a ti mismo/a.

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