Es curioso lo que está sucediendo con las redes sociales, pero es tan real, que asusta y lo que sucedió tras la derrota del Madrid ante el Osasuna, es ya preocupante. Se lo narraré punto por punto, tal cual se sabe de modo real y no inventado…

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1. Durante el partido, Cristiano Ronaldo y Pandiani tienen un enfrentamiento dialéctico, obvio, solo ellos y tal vez quienes están muy cerca, saben que se dicen.
2. De repente aparece en Twitter, un Tweet que da a entender que Cristiano le dice a Pandiani: “¿Tú quién eres, cuánto cobras?”
3. El Tweet es duplicado mediante RTs 30 veces y llega a los ojos de periodistas deportivos, éstos se hacen eco del mismo y como tienen miles de seguidores, la bola de nieve crece…
4. Ese Tweet llega rápido a todos los medios de comunicación, convirtiéndolo en NOTICIA y se abre un debate sobre su contenido.
5. Nadie se pone en contacto con el creador del Tweet, se prefiere la carnaza y la crítica a contrastar la fuente.
Estos son los pasos de ésta historia y el peligro que tienen las redes sociales, el final de la misma, es que al final se ponen en contacto con esa persona, es de Galicia, un chico joven que durante el partido “creen interpretar” lo que sucede en el campo, lo que le dice Cristiano Ronaldo a Pandiani y a modo de “broma”, decide conectarse a Twitter y publicarlo

• ¿Qué es lo GRAVE?

El periodismo, como otras profesiones públicas, pero sobre todo el periodismo, tiene que ser responsable de lo que publica, para ello se tiene que contrastar la fuente y no creer de primeras un Tweet de un usuario particular y no profesional del medio, pero claro, cuando el implicado es una persona tan querida como odiada, como Cristiano Ronaldo, da igual la ética profesional y se hace eco de, no olvidemos, UNA MENTIRA, luego, toca reconocerlo y “Aquí no ha pasado nada”, creo que lo mismo que existen unas responsabilidades legales para todos, también tendrían que existir y con mayor razón, para los medios de comunicación y ANTES de difundir algo, contrastarlo las veces que hagan falta y no dejarse llevar por la “ola social” que supone estas redes.

Aquí un ejemplo sobre el bulo.

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