Cambiar la actitud y NO ser negativo/a, depende SOLO de ti.

Después de un tiempo, regresa el largo, pero productivo camino que llevará a la felicidad, o al menos, esa es la intención.

Si con el paso 1, se hacia referencia al OPTIMISMO, en esta ocasión, será la NEGATIVIDAD, obviamente, no es un tratado sobre como ser más negativo/a, dudo que eso haga feliz a alguien (bueno, tal vez si), no es el objetivo, se trata de como “curarse” de ese mal, tan común en la mayoría de sociedades, sobre todo las mas desarrolladas. Es importante que no os saltéis ningún punto, todos son importantes y ninguno prescindible.

  • Lo tengo todo…tu no tienes nada.

La intención NO es entrar en demagogias, NO, la idea es entender como existen personas en “otros mundos”, esos no desarrollados que unos denominan como “tercer mundo” que no tienen nada o tiene muy poco, como trabajan de sol a sol para ganar un 75% menos del suelo de un país desarrollado, que no conocen las tecnologías ni actuales y en la mayoría de los casos, ni las anteriores, en general, sus mundos y vidas no están vinculadas a las tecnologías, 3,5G, Wifi, BT, Netbooks, ADSL y cuanto menos, VDSL, Wikipedia, NEXT GEN y un largo etc, puede que sepan lo que es (lo dudo) pero no está a su alcance y con todo ello, no tengan una dependencia, no sean infelices por que su móvil se haya roto o simplemente, no tenga cobertura, con ese poco o nada que tienen, ellos son felices, a su manera pero lo son. ¿Entonces que falla en nuestras sociedades?.

Es precisamente, el exceso, la posibilidad de ver en las tiendas algo y con mas o menos esfuerzo, poderlo comprar, es lo que llena nuestras mentes de monotonía, las METAS personales no tengan la ambición vital que tienen ellos, para ellos una meta es irse de su país, buscar un trabajo, para ello, antes tener unos papeles que obtenerlos es algo interminable que lleva años y mandar dinero a sus familiares para una vida mejor, las metas de sociedades desarrolladas es cambiar el móvil 3G por el 3,5G, dejar de ser “empleado raso” por encargado y así, constantemente, nada que ver unas cosas con otras, aunque también depende del “status social”, claro, no es lo mismo una meta de una persona de clase baja, que la de alguien acomodado, aunque la preocupación sea la misma, la necesidad no tiene nada que ver.

Todo ello, aplicado a la negatividad, es curioso comprobar como contra más desarrollo existe, más negatividad se tiene y que contra más se tiene, mas se quiere, ese genera micro sociedades, por ejemplo:

Te levantas como cada día, para desayunar te apetece pan caliente o unos bollos, vas entonces a la panadería y la dependienta ya te pone al tanto de las primeras desgracias del día, violencia de género, dice, quieras o no, esa información es procesada en el cerebro, vas a por la prensa y el kiosquero te dice que un familiar está ingresado (*Que me importa eso- piensas), más negatividad que ya a primeras horas de la mañana, se va acumulando […] llegas a casa, revisas el buzón y llega la factura de la luz, ya te conoces la historia, tu madre, mujer o quien corresponda esta labor, te va a decir “lo cara que es la vida y que hay que tener más cuidado”, seguido de unos suspiros que podrían hacer competencia a la aspiradora de casa, la +negatividad, tensión suma y sigue; ya has desayunado y te diriges al trabajo, tráfico, mucho tráfico, gente que toca el claxon/grita porque llega tarde a sus respectivos puestos laborales o de llevar al colegio a sus hijos, +negatividad… llegas al trabajo y recuerdas que no cerraste el ordenador al irte el día anterior, tu jefe te lo recuerda, son las 10 de la mañana y la +negatividad se acumula de un modo, ya preocupante, luego, en el trabajo te piden que tengas todo el día una sonrisa, como si todo lo anterior no hubiese pasado, cuesta, finges, pero lo haces.

[EL DATO]: ¿Te fijaste que al leer varias veces la palabra NEGATIVIDAD, genera que te sientas mas negativo/a?.

  • La mente, la navaja de doble filo.

Aunque parezca mentira, ser negativo/a o positivo/a cuesta lo mismo, tomando como ejemplo la misma historia (que podría ser real, multiplicada por miles) anterior, pero paso a explicarlo de un modo más técnico, sin detalles:

  1. La panadera. La tendencia es que tras leer la prensa, se queda con aquello negativo, su ACCIÓN es contarlo, nuestra REACCIÓN, contrarrestar esa noticia, tal vez no siendo muy amable, pero respondiendo: “La verdad es que no me gusta comenzar el día con algo tan desagradable”. Es muy posible que el próximo día que vayamos, o bien no nos diga nada o nos diga otro tipo de noticia, un tanto mas OPTIMISTA. Es posible que esto no pase el primer día, pero si repetimos la misma secuencia las veces necesarias, terminará funcionando, a no ser que esa panadera requiera de asistencia profesional.
  2. El Kiosquero. Ante un problema personal, lo habitual no es airearlo, aunque hay excepciones, que sea una persona que conocemos desde hace tiempo y necesite desahogarse, en ese caso no se puede usar el método anterior, pues podremos dañar a esa persona, algo que suele funcionar es responder de un modo optimista, a modo de ejemplo, “Espero que se recupere pronto, verás que está en buenas manos”, acompañado de una sonrisa. Al día siguiente, es posible que no nos diga nada y si lo hace, no caer en esa espiral de negatividad, usar frases optimistas, obviamente, a no ser que ese familiar haya fallecido, pero aún así… El lenguaje Castellano es rico en palabras, sinónimos, matices, se pueden combinar las palabras de modo, que no solo parezcamos mas optimistas, si no que lo seamos.
  3. La factura. Es algo inevitable, cada mes o cada 2 llegan y se tienen que afrontar, la cantidad, no depende de nosotros solos, se trata de algo colectivo, si tienes la luz de la habitación encendida hasta las 23hrs, apágala antes, no enciendas el grifo del agua enjabonando platos, esas duchas eternas, que lo sean menos, pero todo esto, todos los componentes de la familia, de poco sirve que “X” ahorre un 20%, si “Y” hace un extra en gastos de ese 20%, estaríamos en las mismas. Si ese ahorro llega, quien las paga podrá quejarse, si (tal vez si fuese todo gratis, no se quejaría), pero sin tantos motivos, sin tanta fuerza y sin transmitir tanta negatividad.
  4. El trabajo. No hay nada mejor, para evitar una charla/bronca de quien es responsable de nosotros o del propio jefe, que hacer aquello que nos manda, si ese ordenador hubiese estado apagado, nos recibiría con un “Buenos días” y no con “Mira que te dije que lo apagaras, verás la factura (punto 3) cuando llegue, te lo voy a descontar” y parece mentira, pero ese pequeño detalle determina como seguirá el día. Pues este es tan solo un ejemplo mínimo, durante la jornada laboral hay infinidad de ellos, así que es importante organizarse.
  • La balanza.

El equilibrio es algo de lo que no me canso de nombrar, es básico en todo lo que hacemos, personal y profesionalmente, al leer la historia, la palabra “negatividad” nos convierte en personas mas negativas, al leer “OPTIMISTA”, equilibra esa balanza y nos hace pensar, “Tampoco es para tanto”, en lo que hay que trabajar, es en ir poniendo pequeños pesos en el lado del optimista y no se trata de evadir esos problemas cotidianos, si no de encontrar soluciones menos drásticas, dramáticas que nos nublan la objetividad, si un problema no tiene solución inmediata, es prácticamente imposible en ese momento, ¿Porqué lamentarse, por que ir contándolo a nuestros seres queridos, acaso no estamos esperando una reacción similar, que nos haga ser aun más negativos?. Y pensar en que no todo el mundo tiene buenas intenciones, no todo el mundo es capaz de mantener el secreto de algo privado, de nuestra intimidad, suponer que pasa, que esa persona va contando eso que le contamos a todo el que conoce y que se magnifica, se modifica y que todo ello nos perjudica… aprender a que NO TODO se puede contar y que de hacerlo, estar 101% seguro/a que es de confianza, nos ahorrará muchas cosas negativas.

  • Aprendiendo a NO ser negativo/a, la organización.
¿Orden o desorden?, esa es la cuestión.

Este es un ejercicio mental, practico, para ello, dispondremos de un armario, con sus respectivos cajones, cada cajón tiene sus cosas:

[EJEMPLO 1]: ¿Imaginas que un cajón donde esté la ropa interior, al mismo tiempo que guantes, bufandas y gorros?. Al abrirlo la mente se dispersa, siente que no hay un orden y los ojos van en todas las direcciones, en busca de eso que necesitamos.

[EJEMPLO 2]: Abrimos el mismo cajón y SOLO hay ropa interior, calzoncillos/bragas en una parte, calcetines/medias en otro, nuestra mente siente que existe un orden, nuestros ojos saben bien donde hay que dirigirse.

En este caso, no creo en un equilibrio, o la mente está organizada o no, en el ejemplo 1, obtendremos negatividad, cabreo por no encontrar en seguida eso que buscamos, teniendo en consideración que además en ese momento, tenemos prisa, llegamos tarde (típico en personas desordenadas), en el caso del ejemplo 2 todo cambia, se puede improvisar, pero hay un orden que nos ayuda a verlo todo con mayor optimismo.

De nosotros depende que en ese “armario” haya orden o desorden, en cada “cajón”, aquello que le pertenece, bien doblado y no todo mezclado, todo ello, llevado a el día a día, no solo a algo puntual, imaginar que en el trabajo, sobre la mesa estuviesen todos los papeles tirados, sin archivar = Bronca del jefe cada día, no llegar a tiempo a muchas de las veces que nos pide un trabajo y todo ello se va acumulando.

  • La transformación.

Cambiar una mente negativa, más si es de nacimiento, en una positiva es una tarea muy, muy complicada, pero no creo en imposibles cuando se trata de retos personales, así, que el modo de comenzar a trabajar sobre ello es:

  1. No pensar en que el cambio va a ser de un día para el otro, es importante disponer de paciencia personal y de quienes nos rodean.
  2. No hay nada mejor, que demostrar que esa paciencia que tienen y tenemos con nosotros mismos, es en base a que se comienza a cambiar.
  3. No pensar en grande, es siempre preferible ponerse metas alcanzables. Por ejemplo, ¿Puedes por “poderes mágicos” ordenar TODO el armario, o lo haces cajón por cajón?.Alcanzar una meta, te llevará a otra, hasta cumplir tus objetivos.
  4. Si te juntas con negativos/as, serás negativo/a, por muy positivo/a que seas. Eso de “Dime con quien andas y te diré como eres”, es muy cierto en este caso, por otro lado, si eres el positivo/a del grupo, ten por seguro que el resto irá a ti, como si fueses “El pozo de las lamentaciones”, que cuando estén en lo mas profundo de el, te busquen… O cambias de amistades, los adiestras para que comiencen a ser positivos/as por ellos/as mismos/as o bien les pasas el enlace de este artículo, a ver si con suerte les funciona. Tener en cuenta, que tanto un extremo como el otro, es más contagioso que la peste.
  5. Programarse frases como “YO PUEDO”, “NADA ES IMPOSIBLE”… y similares, ayuda mucho, palabras como “NO VOY A PODER”, te programa para que ni te esfuerces, ni lo intentes y recordar, el segundo paso no se da, sin antes dar el primero.
  • Un ejercicio práctico.

Existe una terapia llamada “Color terapia”, dicen los especialistas que los colores crean sensaciones, bien, aplicado a este caso, hacer lo siguiente:

– Cuando os digan algo NEGATIVO, pensar en el color NEGRO.

– Cuando os digan algo POSITIVO, pensar en el BLANCO.

Visualizar los “colores” (El negro, en si no lo es), en cada cosa que nos digan o pensamos, negativa, NEGRO, NEGRO…NEGRO, triste, gris, vacío y depresivo, si es lo contrario, ¡¡ BLANCO !!, limpieza, optimista, transparencia, FELICIDAD, que a fin de cuentas, es de lo que se trata en El camino hacia la felicidad, en 10 pasos.

Deseo que tras leer el artículo, seáis MENOS negativos/as o al menos, comenzar a trabajar en ello, recordar que nada se construye en poco tiempo, requiere dedicación, motivación y muchas ganas (si se quiere que las bases sean sólidas) y que todo puede ser cambiado, si así se quiere. Pronto, el sexto paso, permanecer atentos/as.

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