Aprender a usar el Ego como herramienta, no es fácil, pero os mostraré unas pautas básicas.

Estamos ante una nueva entrega que nos llevará hacia la felicidad, o al menos ese es el objetivo. En este caso, estamos ante un paso delicado y que puede llevar a confusión, ya que el ego puede ser medido de distintas formas y no siempre es positivo.

Para comenzar, veremos su significado, para poder comprenderlo mejor:

En psicología, yo o ego (del latín), se define como la unidad dinámica que constituye el individuo consciente de su propia identidad y de su relación con el medio; es, pues, el punto de referencia de todos los fenómenos físicos.El yo es un término difícil de definir dadas sus diferentes acepciones. A lo largo de la historia su definición se ha relacionado con otros términos como psique, ser, alma o conciencia. Pero una aproximación académica exigiría hacer precisiones según la disciplina desde la que se enuncie. El estudio del yo puede decirse que abarca, disciplinas de orientación biológica, (psicobiología, neurobiología, Neuropsicología, etc) tanto como disciplinas de corte filosófico y humanista. El término yo desde una aproximación académica se relacionaría con términos como conciencia y cognición.La pregunta por el qué es, exactamente el yo, es quizá una de las preguntas fundamentales del hombre y no sólo ha sido enunciada en la ciencia sino en diversos sistemas religiosos y espirituales a lo largo de la historia.

Bien, ya tenemos la definición de la Wikipedia, sobre ella trabajaremos. Está claro que el “YO-ego” no es una “ciencia exacta”, básicamente por que depende de la persona y cada una, como individuo es único, por lo tanto, podríamos tratar el yo-ego de “x” persona, estudiarla y sacar unas conclusiones, eso sería relativamente fácil, aquí lo complejo es estudiar un patrón social para definir el yo-ego social y aplicar unas técnicas generales para la gran mayoría, supone un esfuerzo, pero si sirve de algo, la recompensa será un echo.

  • YO SOY EL MACHO.

Hay diversas formas de aplicar el ego personal, una de ellas se realiza desde un clásico machismo, es decir, “Tu vas a hacer lo que te diga, mujer, por que yo soy el hombre”, [ERROR], el ego se debe de aplicar a cucharadas de postre, es decir, tomar conciencia social de lo que vamos a ver en la calle, ya no se lleva eso de “El macho” y tener esa actitud va a suponer un rechazo negativo, no solo con las mujeres, si no con los del propio sexo que ya no aceptan esa conducta. Un ejemplo practico, imaginar una pica donde está vacía y nos disponemos a dejar el plato con el que hemos comido, ¿Que haces, lo dejas y permites que sea el primero de un cúmulo de platos o lo friegas por que solo ocupa 20 segundos de tu tiempo?. Con este ejemplo lo que quiero decir que participar en lo cotidiano no es malo, uno no es “menos macho” y su ego no tiene por que sentirse herido, es más, todo lo contrario por que ha echo feliz a otras personas, refiriéndome a ejemplos de convivencia.

  • LA ACTITUD ADECUADA.

Tener ego, sentirse bien con uno mismo no es fácil, por que casi todo el mundo tiene aunque sea 1 complejo que tapa muchas virtudes, uno puede aparentar “SER” pero en realidad sentir que “NO ES” tan solo por ese “defecto”, la actitud ante esto no es acorde a la realidad, por que primero, engañamos a quienes nos rodean y luego, mas grave, nos engañamos a nosotros mismos. Un truco para convertir defectos en virtudes es quitarles importancia, buscar lo que podemos potenciar (se puede estar rellenita, pero tener unos ojos azules que impacten, a modo de ejemplo…) y convertirlo en nuestra mejor arma. Reir, sonreir, pero de verdad sobre aquel “defecto” hace que no le demos tanta importancia, otra cosa que no permitirá que nuestro ego quede dañado es el “COMO” tomaremos los comentarios que hagan sobre nosotros, “Estás muy gorda”, cambiarlo por, “Soy aparentemente ancha” y decirlo con una sonrisa, hará que le quitemos importancia casi de un modo inmediato. La actitud es cambio lo negativo y pasarlo a positivo, es un ejercicio que lleva un tiempo y cuesta asimilarlo, pero que obtiene resultados muy buenos si se mantiene esa actitud.

  • SIEMBRA y RECOGE.

En este caso voy a ir directamente al lado más practico, vamos a ir al “huerto imaginario” y nos encontramos con patatas en mal estado, cuando las teníamos que haber atendido y no lo hicimos, ¿Le echamos la culpa a las patatas, al tiempo no adecuado?, es fácil echar la culpa a lo ajeno, el proceso para trabajar con el ego es sencillo:

  1. Planta la semilla.
  2. Vigila el proceso de crecimiento.
  3. Recoge lo cosechado.

Con todo esto no estoy comparando a las personas con patatas, tan solo quiero dar a entender que del mismo modo el “YO-ego” es algo de lo que hay que trabajar y esto tiene un proceso similar a lo explicado, si vamos por la vida machacando a la gente, estamos sembrando una mala semilla, el proceso de crecimiento va a implicar que al recoger lo que hicimos, esté podrido. Cada persona con la que tratamos en la vida merece un RESPETO, solo así se lo podremos exigir, el ego es una herramienta que tenemos que aprender a usar, adecuadamente.

  • EGO=¿FELICIDAD?.

Para entender la compenetración entre el ego, el “YO” y la felicidad, antes tenemos que entender que existe un “TU” y muchas veces hay que anteponerlo, “Yo quiero…”, pero interesarse sobre lo que “Tu quieres…” es importante a partes iguales, en este caso hay algo muy reiterativo, el EQUILIBRIO, entre lo que queremos y lo que quieren tiene que ser lo mas cercano al 50%. No se puede pasar todo el tiempo subido al pedestal, ser el Nº1, cederlo, por que de no hacerlo nos lo quitarán y entonces ese ego quedará dañado, es mejor entender que no siempre somos lo mejores, los mas altos, los mas guapos y los mas estupendos, que existe gente MEJOR, cuanto antes se acepte con total naturalidad, mejor nos entenderemos con nuestro Ego.

Jamás hagas aquello, que no te gusta que te hagan.

Pronto, el paso Nº5 de “El camino hacia la felicidad”.

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