La felicidad parece un objetivo para todos, pero que pocos consiguen al menos de un modo estable, se puede alcanzar, tardar años para lograrlo y perderla en escasos instantes, desde aquí pretendo orientar a aquellas personas que la buscan y no encuentran el camino que le lleve a ella. No es un manual riguroso porque cada persona es un mundo distinto, es solo una unión de teorías y con que alguna de ellas le sirva, ya me daré por satisfecho y el objetivo será cumplido. Poco a poco, iré creando los pasos que cada cual es libre de seguir o no.

  • [Paso 1]: ¿Optimista o pesimista?

Tener una actitud pesimista es lo más fácil, cómodo y vago que existe en un ser humano, decir a todo que no, pasar de todo, quejarse por sistema es sencillo y hay 2 perfiles marcados, el pesimista consciente y el que no lo es y sufre por ello, el primero suele usar ese “argumento” para conseguir sus objetivos, el segundo no puede evitarlo y es innato en su persona, no suele relacionarse socialmente por su “negra actitud hacia todo” y se siente bien con personas similares a su modo de ser. En este caso y como personalmente no tolero demasiado a el tipo de perfil “pesimista consciente”, me centro en aquel que sufre por ello.

Cambiar la actitud.

No es una tarea sencilla, pero se puede conseguir si se es constante y se siguen unas pautas, es importante que cada vez que se piense en algo negativo, sea lo que sea, buscar su punto inverso, por ejemplo, si llega una factura, lo primero que suele pensar alguien pesimista es “Ya ha llegado la factura, no sé como la pagaré”, es evidente que si no se puede pagar una factura, cuanto menos un piso y otros gastos, así que pagarse, se puede pagar, ¿Entonces por que optar por esa actitud negativa?. Una solución es cambiar la actitud, “Una factura más que pago, una MENOS que debo”, eso no en una, si no en todas, no esperarlas como un castigo, si no como algo necesario y es que la frase “Si no puedes con tu enemigo, únete a el”, es digna de mención en este caso.

Soplar y resoplar.

Algo muy común en personas pesimistas es resoplar por cualquier cosa, como si les afectara todo y el mundo se les acabara (Si tantos “apocalipsis” no han acabado con el mundo…), esto contagia a su entorno y crea un clímax negativo aún en ambientes muy festivos. El modo de solucionarlo, es que cada vez que sople o resoplen, piense en un motivo y valorar si realmente es algo grave como para tener esa actitud, si poniéndolo en una balanza merece la pena perder amistades por ello, que se saca de provecho. Dejar de soplar es tan sencillo como hacerlo, ¿Entonces?

Ganar o perder.

No ser el primero crea un conflicto interno importante, aunque sea un tópico, ganar no es todo, es solo un final, lo importante es el inicio, el desarrollo y el esfuerzo, si no se logra la victoria, será muestra de que tenemos que ser más optimistas y esforzarnos en mejorar, pero jamás derrumbarse, menos darse por vencidos.

En breve, el “Paso 2”, estar atentos si el 1 os a ayudado en algo.

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