La mentira puede dañar mas de lo que pensamos, evitarlo está en nuestra mano.

En muchos casos se opta por mentir para evitar hacer daño a una o varias personas, pero uno/a no se da cuenta que cuando realmente hace daño, es precisamente cuando miente, aunque sea una mentira piadosa y piense que “no tiene importancia, es para evitar un mal menor”.

Y es que la verdád solo es una, es solo un camino en el que podemos encontrar atajos, caminos secundarios pero que a fin de cuentas, no son del todo válidos. Si queremos romper una relación, sea del tipo que sea (personal o profesional), lo mejor siempre es elegir el camino casi siempre mas duro, pero que evitará situaciones a la larga mas ‘traumáticas’, de nada sirven las escusas, dar largas, el “ahora no me apetece hablar, en otro momento”, por que ese momento tarde o temprando llega y tan solo hacemos que la persona, que se mantiene a la espera no pare de darle vueltas a la cabeza, buscando 1000 motivos a cerca de la actitud y realmente, todo eso es evitable siendo directo/a y usando las palabras adecuadas:

  • Esto se ha terminado.
  • Los motivos son estos…

Punto, no es fácil, pero viviremos y dejaremos vivir, aunque como en estas situaciones, se requiera de un periodo de adaptación a la nueva situación. Muchas veces se recurre a “no tengo por que darte motivos”, pero esto solo sirve para dañar mas a la persona, en otras ocasiones el motivo es uno mismo, simplemente no quiere seguir con esa relación y se inventa escusas que no tienen ni pies ni cabeza, siguen mintiendo y lo peor de todo es que a día de hoy, cada vez es mas complicado encontrar gente directa, que no recurra a los actos hipócritas y lo que mas podemos encontrar es “la sonrisa delante tuyo y el puñal cuando te das la vuelta”, sobre todo, en sociedades mas pobladas y desarrolladas, donde el nivél competitivo y de estres es mucho mayor que en localidades mas pequeñas y mas tranquilas.

Un ejemplo de personas que se mienten continuamente son las maltratadas (física o psicologicamente), no paran de repetirse cosas como, ‘Algo habré echo mal para que me trate así, me lo mereceré… El/ella cambiará, solo pasa una mala racha’, cuando saben perfectamente que el problema no es a cerca de una mala racha, si no un trastorno de la persona que tenemos al lado y que posiblemente, no tenga cura, pero esa misma mentira es la que nos ata y nos impide seguir, pánico social, leyes injustas que en su mayoría parece que defiende y victimiza mas al maltratador que a la maltratada, todo ello unido, hace insostenible la situación. Lo peor de estas situaciones, es quien miente, diciendo que es maltratada cuando no es cierto, esto entorpece a la justicia y dificulta la salida a personas que realmente tiene ese problema. Hay muchas formas de dejar a una persona, de todas, esa es la peor, pues el daño es colateral y las consecuencias, pueden llegar a ser muy graves.

Realmente, es casi imposible llevar una vida sin ninguna mentira, pero si seria muy importante pensar en las consecuencias de las mismas, si realmente queremos a una persona, evitaremos por todos los medios mentirle, eso hará que la relación sea larga e incluso vitalicia.

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